Un día nos paramos los dos en una orilla y vimos el agua perderse en el
horizonte. Nuestros ojos solo pudieron contemplar una pequeña parte del
mar, pero nosotros no dudamos en imaginar ese gran océano. Tal vez lo
que nos espere mar adentro no es lo que imaginamos, pero lo importante
sin lugar a dudas es que nunca tuvimos miedo de navegarlo juntos.
Es lindo leerlo,es lindo persar en todo lo que pasamos para llegar a eso,y siempre va a ser lindo,porque lo compartí con vos. Nadie sabe que puede pasar,pero yo estoy aca,siempre.
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